Estilo de vida: Saltar la cuerda no es cosa de niños

Es un ejercicio cardiovascular de bajo impacto y con grandes beneficios para tu salud y cuerpo

El primer paso para llevar a cabo esta práctica requiere contar con una cuerda. Más allá de las marcas, lo realmente importante es que puedas ajustarla según tu estatura. Foto: Internet
Por
Escrito en DISTRITO ABC el

Cuando niñas o niños el salto de cuerda era uno de los juegos con los que solíamos pasar el tiempo, pero los años y las ocupaciones nos hicieron a muchos abandonarlo.

Hoy te compartimos algunos buenos argumentos para que retomes esta práctica y abandones la idea de que es sólo cosa de niños, ya que tiene grandes beneficios para tu salud.

Beneficios múltiples 

Entre otras bondades, la cuerda te ayudará a mejorar tu coordinación motora pues debes combinar el giro de la cuerda con el salto de pies a la velocidad en que la mueves.

Al ser un ejercicio cardiovascular no sólo ayudará a eliminar calorías,  te ayudará a fortalecer uno de los órganos más preciados, el corazón.

Hacerlo de manera constante permitirá tonificar tu cuerpo, particularmente piernas, glúteos y abdomen.

Tener huesos fuertes es importante para su salud, y esta característica se puede lograr con el salto constante de la cuerda.

Expertos explican que al descargar peso sobre el esqueleto, esto hace mantener la densidad ósea, sobre todo en la edad adulta, lo que a futuro podría evitar lesiones ya que los huesos se harán más difícil de romper y a desarrollar problemas como osteoporosis.

Pero, aunque la mayoría de las personas hemos saltado alguna vez la cuerda, es necesario conocer la manera correcta de realizarlo, para evitar que se cometan errores que pueden incluso dañarnos.

¿Cómo practicar?

El primer paso para llevar a cabo esta práctica requiere contar con una cuerda. Más allá de las marcas, lo realmente importante es que puedas ajustarla según tu estatura.

¿Cómo saber el largo ideal de la cuerda? Los especialistas recomiendan pisar la cuerda por la mitad y cuando ésta alcance la altura de las axilas, fijar ese tamaño como el ideal para cada practicante.

La altura de los brincos. No requieres saltar más de cinco centímetros, pues además de cansarte, el ejercicio puede aumentar su impacto nocivamente. Sólo es necesario dar pequeños saltos que permitan el paso de la cuerda.

La posición de las rodillas es ligeramente flexionada y los brazos hay que echarlos hacia atrás. 

Hay que cuidar que los hombros vayan lo más pegado posible a tu cuerpo.

En esta práctica las muñecas de tus manos harán gran parte del trabajo. No se trata de girar los brazos, sino simplemente que las muñecas giren la cuerda.

Con las manos a los costados, a la altura de la cintura, la recomendación es que el salto de la cuerda se empiece con pocas repeticiones hasta lograr el ritmo adecuado y eventualmente incrementar su intensidad y su dificultad.

El salto se hace con las puntas del pie y se debe dar sólo un brinco por cada salto de la cuerda.

¿Cuánto tiempo hay que saltar?

Especialistas recomiendan 30 minutos diarios de salto de cuerda para obtener todos los beneficios, sin embargo, lo ideal es comenzar poco a poco, con un bajo número de saltos. Además, conforme logres condición, podrás variar a conveniencia el número de días.
 

 

 

Nadar, un deporte multibeneficios

Perderle miedo a la terapia, un gran paso contra el estrés