Qigong: Salud, bienestar y mucha relajación

El Qigong es una disciplina milenaria de origen chino que ayuda a canalizar la energía en pro del bienestar físico y menta

El Qigong involucra ejercicios suaves que buscan “abrir los canales de energía” para generar un intercambio entre nuestro cuerpo y la energía de la naturaleza.
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Escrito en DISTRITO ABC el

Cada día más personas buscan el bienestar físico, emocional y mental; en esa búsqueda, poco a poco se ha ido empujando la práctica del Qigong (se pronuncia chi kung).

“Qi” en chino significa energía y “Gong”, trabajo, por lo que se trata de “un método de trabajo de la energía”, explica el profesor José Manuel Gutiérrez.

El Qigong se desarrolla en forma consciente, ya que la energía en sí, la tenemos desde nuestra concepción, asegura el especialista.

En Occidente, el Qigong tiene relativamente pocos practicantes por ahora, ya que no es tan común como el yoga, una disciplina indú que en los últimos años ha proliferado en Estados Unidos y también en México.

Los orientales ven a la energía como algo primordial para el bienestar, pues representa un componente vital. Es por ello que la práctica del Qigong se ha realizado por milenios con fines no sólo de manejo de la energía interna y externa, sino de salud.

¿Cómo se práctica? 
Una sesión de Qigong dura por lo general 45 minutos, comenzando con la preparación de la mente.

“El objetivo es ayudar al practicante a fortalecer el organismo, en todos los niveles: físico, mental y emocional. La finalidad es mantener un óptimo estado de salud y por lo tanto una buena calidad de vida”, expresa el profesor Gutiérrez.

La preparación mental involucra visualizar la intención que se pretende lograr.

“Si alguien está enfermo y quiere sanar, necesita empezar a verse sano, porque esa es la información que le está mandando a tu cuerpo”, asegura el experto.

A partir de ahí, haciendo saber la intención que se busca con la práctica, se da el siguiente paso.

Los ejercicios 
El Qigong involucra ejercicios suaves que buscan “abrir los canales de energía” para generar un intercambio entre nuestro cuerpo y la energía de la naturaleza.

Estas rutinas se realizan paralelamente a ejercicios de respiración profunda.

La práctica  incluye la emisión de algunos mantras y concluye con una lectura Tao y su posterior reflexión por parte del profesor a su grupo.