DISTRITO M

Seguridad, el asunto pendiente de alcaldes

Altas tasas de homicidios y un bajo promedio de policías por habitante marcan el urgente reto de disminuir la violencia en la metrópoli regiomontana

A partir del próximo 30 de septiembre, los nuevos alcaldes tienen en la seguridad un reto importante
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Al tomar el mando este 30 de septiembre, los nuevos alcaldes de la zona metropolitana de Monterrey deberán cumplir las promesas que hicieron para llegar o reelegirse en el cargo, pero uno de sus pendientes ineludibles será el de mejorar la seguridad.

Aunque las tasas de violencia se ubican por debajo de épocas aciagas como en la guerra contra el crimen del expresidente Felipe Calderón, aún están lejos de lo recomendable.

En los 12 meses transcurridos de agosto de 2020 a julio de 2021 se cometieron 558 homicidios dolosos en los siete municipios que integran la metrópoli regiomontana, según las cifras de la Fiscalía General de Justicia del estado.

Monterrey, municipio que gobernará Luis Donaldo Colosio, arroja las peores cifras, con una tasa de 17.5 homicidios por cada 100,000 habitantes.

Le sigue Escobedo, donde entrará en funciones el morenista Andrés Mijes, con 16.6 asesinatos por cada 100,000 habitantes. 

En la tercera posición está Guadalupe, donde fue reelecta la priísta Cristina Díaz, con una tasa de 15 homicidios por cada 100,000 personas. 

El cuarto y quinto lugar correspondieron a Apodaca, donde fue reelecto el priísta César Garza, y Santa Catarina, que será gobernador por el panista Jesús Nava.  Un poco más abajo queda San Nicolás, que ahora será encabezado por el también panista Daniel Carrillo.

San Pedro, donde fuera reelecto el independiente Miguel Treviño, ocupa la mejor posición, con una tasa de 9.0 homicidios por cada 100,000 habitantes.

Aunque ésta es la cifra más baja, se ubica lejos de los promedios de Europa, y Asia, que son de 4.3 y 3.1, respectivamente.

En entrevista con Distrito M, el exsecretario estatal de Seguridad, Javier Garza, opinó que los nuevos ediles tienen como responsabilidad contener no sólo el delito de homicidio, sino los de robo a casa habitación, robo a personas y robo de vehículos.

Los nuevos titulares de seguridad, dijo, deberán evaluar los números “tanto de personal como equipamiento, y la estadística, para detectar dónde hay mayor problema y organizar las estrategias para combatir en detalle”.

Todos, menos San Pedro, necesitan más policías

Combatir los delitos va de la mano, según especialistas, con la presencia policial. Sin embargo, éste es un pendiente que cargan constantemente las administraciones municipales.

Actualmente, entre los siete municipios de la metrópoli regiomontana suman 5,324 elementos disponibles para resguardar a un total de 3.7 millones de habitantes.

Sin embargo, en su distribución, basada en el número de efectivos con respecto a la población, solo San Pedro supera la tasa recomendada por la ONU, que es de 1.8 policías por cada 1,000 personas.

Esto, debido a que el municipio gobernado por Miguel Treviño cuenta con 605 policías para atender a una población de apenas 132,169 sampetrinos.

Monterrey, en tanto, tiene 1,367 elementos para cuidar a sus habitantes, alcanzando una tasa de 1.1 elementos por cada 1,000 personas, esto sin considerar los 1,500 miembros que Fuerza Civil despliega también en el territorio regiomontano.

Escobedo registra, en tanto, 1.1 policías por cada 1,000 habitantes, mientras San Nicolás alcanza 1.4 elementos.

De los siete municipios metropolitanos, Santa Catarina es el más rezagado en densidad de policías, pues hasta agosto pasado, la Secretaría de Seguridad Pública municipal contabilizaba apenas 302 elementos, cifra que le daba la menor cantidad de efectivos por cada 1,000 habitantes, con solo 0.9, es decir, la mitad de la cifra recomendada por la ONU.

En Guadalupe y Apodaca, las cifras municipales arrojan una tasa de 1.6 y 1.3 elementos, respectivamente, por cada 1,000 habitantes.