El cine coreano, un fenómeno global

Redacción ABC
11 de Febrero 2020, 06:57 horas.
El cine coreano, un fenómeno global

Foto: Especial

Aseguran expertos que la película ganadora del Oscar es sólo la cima de una cinematografía que lleva alrededor de dos décadas generando propuestas interesantes

Estados Unidos.-  El histórico triunfo de "Parasite" ("Parásitos"), de Bong Joon-ho, en los Oscar, con cuatro premios incluido el de Mejor Película, es un antes y un después para el cine coreano pero no es un fenómeno aislado sino la cima de una cinematografía que apuesta por el riesgo y la crítica social.

La llamada "nueva ola de cine coreano" se inició en la década de los 90 tras la llegada de la democracia a Corea del Sur y empezó a alcanzar notoriedad a partir del 2000 con la complicidad del gobierno y de los festivales internacionales para dar a conocer el talento artístico, según explica Gloria Fernández, experta en cine coreano y fundadora de Cine Asia.

"Con la democracia se produce una auténtica explosión y empiezan a surgir nuevas voces que sienten que por fin pueden hablar sin tapujos y en libertad", afirma Fernández.

La experta menciona a autores como Park Chan-wook o Kim Ki-duk, pasando por Kim Ji-woon, Lee Chang-dong o Hong Sang-soo. Diversos estilísticamente, estos autores tienen algunos elementos en común.

"Todos están muy arraigados a lo que pasa en su país, la historia y la actualidad, y son muy críticos; en sus películas siempre encontramos elementos que definen a la sociedad coreana", señala.

Además suelen apostar por guiones arriesgados y por mezclar géneros, como hace "Parasite", que empieza como un drama social y deriva en auténtico terror sin renunciar a un humor de lo más irreverente.

Fernández explica que este fenómeno, al que denomina "soft power" es un esfuerzo del gobierno coreano para promover internacionalmente su cultura, empezando con su tecnología, siguiendo con su música (k-pop), su cine y televisión, y que seguirá con su gastronomía.

Y en la pantalla grande, Corea del Sur ha encontrado un escaparate ideal para brillar, no sólo con Bong Joon-ho, que antes de "Parasite" ya había dado muestras de su enorme talento con "Memories of a Murder", de 2003, siempre manejando temas difíciles.

Pero el cine surcoreano puede presumir de otras importantes obras, algunas de las cuales han ganado premios internacionales, como es el caso de "3-Iron" (2004), de Kim Ki-duk, que conquistó el León de Plata a Mejor Director en el Festival de Venecia.

Para los amantes del terror y el suspenso, hay filmes como "Oldboy (2003), de Park Chan-wook; y "A Tale of Two Sisters" (2003), de Kim Ji-woon, pero para los que gustan del estilo que retrata la vida citadina, se recomienda la filmografía de Hong Sang-soo, llamado "El Woody Allen coreano".

Así que, ahora que el Oscar le ha dado notoriedad, es momento de darle oportunidad a la cinematografía surcoreana. (EFE)