La fórmula para dejar de sobrepensar

Nicole Fernandez
09 de Julio 2020, 18:05 horas.
La fórmula para dejar de sobrepensar

Foto: rawpixel.com

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¿Cómo dejar de sobrepensar? Desaparece ese exhausto hábito de tu mente y cuerpo.

Los bloqueos llegan de todas partes y se presentan en todos los puntos. Algunos no son maliciosos pero siguen siendo obstáculos que frenan actividades profesionales o personales. Es suficiente con tener “las típicas dificultades” como para que se presenten otras provocadas por uno mismo.

Lo bueno de los desafíos es que sirven para construir el camino personal. El proceso para lograrlo no es fácil, pero si parece ser menos pesado para personas con mentalidad clara. Por el contrario, los que sobrepiensan todo hacen nudos, vueltas, giran y se estancan o les es muy difícil avanzar.

El sobrepensar, como todo, tiene su lado bueno y malo. Previene el tomar decisiones tontas, o de cometer errores tontos, pero también suele detener cuando se quiere tomar cualquier decisión o acción.

La presión que se le ha impuesto al tomar las decisiones correctas es muy grande, por lo que el impulso a gastar aún más tiempo en pensar es muy fuerte. Se cree que si se dedica mucho tiempo al pensar respecto a una decisión, se descifrará eventualmente.

Decisiones bien pensadas son buenas y necesarias, pero en medida y no en exceso. En cierto punto mucho de algo se vuelve un problema y el sobrepensar lo es para muchos.

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Encontrar con exactitud en qué momento el pensar se vuelve sobrepensar es complicado. Pero si se comienza a dudar de las decisiones ya tomadas más de dos veces, empieza a rodar la bola de hilo.

Sobrepensar es un hábito que no se rompe fácilmente. Entonces, ¿cómo se empieza a cambiar la manera de pensar?

Para mitigar las consecuencias del pensar demasiado, como la ansiedad y la indecisión, la práctica en el avanzar es potente. Al ir hacia adelante no hay que permitir que los pensamientos abarquen espacio en la mente. 

Hay que tomar decisiones con la información que se tenga, permitiendo que los errores o malas ideas se desvanezcan y se queden en el pasado.

Hay que aprender de los errores. Son lecciones para toda la vida pero ya no tienen un propósito actual. Si se mantienen despiertos a los errores solo cosecharán dudas y más dudas.


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Todas las decisiones malas son fantasmas acechando a decisiones futuras. Las debilidades y fallas personales no deben gobernar las acciones. No sirve de nada re pensar las cosas porque el pasado ya no cambiará. Solo se sentirá ansiedad, deseando que todo hubiera sido diferente. 

El tiempo invertido en el sobrepensar una situación pasada, sería usado de mejor manera cuando se presente una nueva oportunidad para que en esa nueva ocasión, por fin se puedan tomar las decisiones correctas.

Solo se puede pensar hasta cierto punto. Todo tiene límites. Decidir algo o tomar alguna acción, aunque no se den los resultados esperados, es mejor que no hacer algo al respecto.

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