Aparece otra firma fantasma en la UANL; cobra 103 mdp

‘Confecciones Plaza’ es la sexta empresa irregular con facturaciones a la Institución; los cobros totales suman ya $213 millones de pesos.

Por
Escrito en LOCAL el

San Nicolás.-  El escándalo de los pagos millonarios a empresas “fantasmas” en la Universidad Autónoma de Nuevo León suma un nuevo “beneficiario”: la empresa Confecciones Plaza SA de CV, que le facturó $103 millones de pesos a la institución. Las facturaciones se hicieron entre el 2017 y el presente año, es decir, en la gestión del aún rector Rogelio Garza Rivera, apodado “El Ranchero”, reveló una investigación.

Al darse de alta como proveedora, Confecciones Plaza registró como domicilio fiscal una modesta casa en el centro de Zuazua, Nuevo León, ubicada en Morelos 131.

ABC Noticias había reportado que las empresas Formas Futuras y Bond Business, que registraron como domicilio fiscal una casa popular del centro regio, facturaron a la UANL $62 millones de pesos de 2018 a 2020.

Otras tres firmas “fantasmas” reportadas por Milenio Diario, de nombre Dijovi, Jovi Tech y Jovi Solution, también carecían de historial y se registraron con un domicilio de una colonia modesta de Escobedo, facturando $48 millones de pesos.

Así, los pagos que hizo la Universidad a estas seis empresas suman $213 millones. Además, están los $700 millones de pesos que, según el diario El Norte, facturaron a la Universidad empresas “fantasmas” y factureras, con domicilios sospechosos y que tuvieron a un agricultor y un pensionado, entre otros, como accionistas.

Es 'todóloga'

Entre las compras de la UANL a Confecciones Plaza está una autorizada en diciembre del 2019 por casi $18 millones bajo el concepto de “ropa hospitalaria”, para la Facultad de Medicina, según consta en la Plataforma Nacional de Transparencia.

En diciembre del 2018 había autorizado a la misma empresa otro pago de casi $15 millones por “insumos a equipo representativo” para la Dirección de Deportes.

Además de productos textiles, la empresa cobró por servicios de transporte, logística, alimentación e incluso hospedaje. Entre los requisitos de la UANL a sus proveedores está compartir un listado de sus principales clientes, para comprobar su historial como empresas.

Sin embargo, las firmas Dijovi, Jovi Tech, Jovi Solution, Formas Futuras, Bond Business y ahora Confecciones Plaza tienen sus ingresos concentrados en lo que facturaron a la Universidad.

Es decir, la institución prácticamente ha sido su único cliente. Una excepción es Confecciones Plaza que, si bien tiene a la UANL como su mayor “cliente”, con $103 millones, también registra facturaciones al gobierno estatal y entidades que dependen de éste, como Agua y Drenaje de Monterrey por $48.5 millones, el propio Gobierno de NL por $13.7 millones y la Unidad de Integración Educativa de NL (Secretaría de Salud) por $3.9 millones.

Otro requisito que se exige a proveedores es un comprobante de domicilio y, sin embargo, en estos seis casos las direcciones son sospechosas e incompatibles con empresas reconocidas. 

La defensa

Sobre los escándalos, la UANL ha reconocido que hubo “algunos incumplimientos”, pero también dijo que éstos han sido “de carácter normativo y no constituyen daño o perjuicio al patrimonio”.

Además, ha defendido que los bienes o servicios facturados sí se “suministraron”. Inicialmente, la institución retiró de su cargo a su Director de Adquisiciones, Hermilo Valdez Pérez y el martes pasado también despidió a su Director de Administración, Enrique Castillo.

No obstante, aún no inicia procedimientos contra su tesorera, Martha Nora Álvarez Garza, responsable principal de erogaciones en la institución.