Eclipse solar atrae turistas extranjeros a Durango

Aunque no tiene playas como Mazatlán, la capital duranguense atrajo a los aficionados astronómicos de otros países por ofrecer un clima agradable.

Extranjeros viajan a Durango para apreciar eclipse solar total.Créditos: Canva
Por
Escrito en NACIONAL el

Durango.- Ciudadanos de Estados Unidos, Canadá, Italia, Japón, China, Sudáfrica, Holanda, entre otros países, acudieron a varios municipios del estado de Durango para para presenciar el eclipse total de sol de 2024, el fenómeno astronómico más esperado en los últimos 30 años.

Desde Sudáfrica arribaron a la capital Clive y Jill, una linda pareja que no pudo esconder su emoción al vivir este momento único en la plancha de la plaza IV Centenario.

Ambos se prepararon durante años para encontrar el mejor lugar en el mundo para apreciar este fenómeno astronómico, siendo Durango la ciudad ideal para hacerlo, gracias a su posición geográfica y al excelente clima que prevalece.

Por su parte, Jenny y David, originarios del estado de Washington, Estados Unidos, indicaron que esta es su primera vez en la entidad y destacaron la hospitalidad y amabilidad de los duranguenses.

Y es que el ambiente que se vivió al medio día de este lunes fue indescriptible, al ver cómo el día se hizo noche.

Pese a que la mayoría de los turistas extranjeros realizaron su planeación con años de anticipación hubo otros que se animaron a aventurarse con tal de estar presentes en el lugar con mejor avistamiento.

Tal fuel caso de cuatro amigas provenientes de Nueva York, quienes originalmente se hospedaron en Torreón pero debido a la nubosidad que prevalecía en aquella ciudad, tomaron la decisión de trasladarse a la ciudad de Durango.

Las neoyorkinas quedaron fascinadas con todas las actividades que se llevaron a cabo en torno al eclipse, como las limpias y rituales místicos a cargo de tres chamanes, quienes aprovecharon la llegada del eclipse solar para cargarse de energía positiva.

Ellos también estuvieron a cargo de musicalizar este fenómeno al ritmo de los tambores, lo que hizo que más de uno se emocionara en el lugar.