No es solo metáfora, el 'corazón roto' SÍ existe

Redacción ABC
14 de Febrero 2020, 08:00 horas.
No es solo metáfora, el corazón roto SÍ existe

Foto: Internet

El profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Monterrey, Ramón Treviño Frutos, explicó las implicaciones médicas de esta condición

San Pedro.- A propósito de la celebración de San Valentín, Ramón Treviño Frutos, catedrático de la Universidad de Monterrey (UDEM) y cardiólogo, explicó cuáles son las implicaciones médicas que se presentan en una persona con "corazón roto".

Aunque la frase es una metáfora, la medicina afirma que el amor no es solo un sentimiento, sino una reacción química en el cuerpo.

"Biológicamente, el amor se considera un fenómeno multiorgánico en el que interviene el cerebro y órganos endocrinos; se dice que es una reacción química de neurotransmisores  y hormonas relacionadas a sensaciones de placer y euforia, aunque esas mismas sustancias se pueden también asociar al estrés o la ansiedad", manifestó el doctor.

Indicó que las hormonas vasopresina y oxcitocina están relacionadas con la sensación de amor y el "instinto maternal". Estos sentimientos son "benéficos y hasta necesarios" puesto que la ausencia de dichas emociones y hormonas pueden provocar mayor incidencia en problemas cardiovasculares.

Los males cardiovasculares, el otro tipo de "corazón roto", como la hipertensión arterial y la cardiopatía isquémica, tienen mucha prevalencia en el país. Treviño Frutos indicó que muere más gente por estos padecimientos que por cáncer, accidentes automovilísticos o violencia asociada a la delincuencia.

Estos padecimientos se desarrollan por diferentes causas, y aunque no está identificada una causa directa para la hipertensión arterial, sí se asocia con la obesidad, diabetes y vejez. Por otro lado, la cardiopatía isquémica está ligada al estrés, alto colesterol en la sangre, hipertensión, diabetes y tabaquismo.

Por tales razones, el médico recomienda precauciones básicas, pero efectivas, para evitar un "corazón roto".

"La mejor medicina es la prevención: llevar una dieta balanceada y sana y hacer ejercicio aeróbico regularmente. Con hacer ejercicio de cuatro a seis veces a la semana es suficiente, y no tienen que ser sesiones largas, pues con 20 a 40 minutos se pueden obtener beneficios cardiovasculares.

"Dormir lo suficiente, disfrutar del trabajo y mantener relaciones afectivas saludables siempre ayuda a mantener nuestro corazón y otros órganos sanos", dijo.