'No quería que me vieran la cara'

Agencias
28 de Septiembre 2020, 13:40 horas.
No quería que me vieran la cara

Foto: Especial

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Influencer japonesa gastó cerca de 800 mil pesos mexicanos para verse bien ya que no le gustaba su apariencia

Japón.- Mikishi era una estudiante de instituto japonesa que no se sentía bien y estaba al borde de la depresión, pero decidió  darle un giro a su vida apostando por la  cirugía plástica, y tras varios años y un gasto de 4 millones de yenes (más de 800 mil pesos mexicanos), ahora se siente feliz y está orgullosa de su aspecto.

Esta influencer, que acumula casi 10.000 seguidores en Twitter, confesó hace tiempo las intervenciones por las que había pasado desde una edad temprana. Según explicó,  se operó por primera vez el día después de graduarse en el instituto.

La joven cree que lo que se ha gastado ha merecido la pena, pues  le ha devuelto la autoestima y la ha ayudado a alejarse de la depresión en la que casi estaba sumida.

Además, actualmente Mikishi  dirige Popelka, una compañía que asesora a las personas sobre cirugía plástica y recomienda operarse solo a quien verdaderamente lo necesite.

Tal y como contó la japonesa al medio  SPA!, en tercero de secundaria le confesó a una compañera de clase que quería ser modelo, pero  sus amigos se burlaron de ella llegando incluso a preguntarle si se había mirado al espejo. Este hecho provocó que  comenzara a acomplejarse por su aspecto, algo que hasta ahora no le pasaba.

Desde entonces, no volvió a contar sus sueños y aspiraciones a nadie y empezó a  pensar que el resto de chicas era más guapas que ella. "Odiaba tanto mi cara que no quería que la gente la viera, así que no me gustaba salir a la calle o subir al tren. Por eso incluso  hice que mis padres me recogieran de la escuela en coche", declaró.

"Además, mi mente era muy inestable y de repente podía empezar a llorar en mitad de clase. Pensé que no podía seguir viviendo así y  estaba preparada para dejar de ver a mis amigos cuando me graduase", explicó.

Después de  confesarle a su madre su idea de operarse y demostrarle lo mucho que le afectaban sus complejos, ella aceptó pagar sus intervenciones quirúrgicas, las cuales financió también con ayuda de  un préstamo.

Ahora, con 25 años, ya se ha sometido a diversas cirugías por un valor de 32.000 euros.  Los ojos, los párpados, la nariz o la mandíbula son algunas de las partes de su cuerpo que ha cambiado.

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