Entre lo que el congreso es y lo que el congreso hace

Por
Escrito en OPINIÓN el

Confundir entre causa y efecto suele provocar malos diagnósticos, al evaluar una institución esto es indispensable, porque equivale a realizar una cirugía mayor o pasarnos la vida dando mejoralitos.

En lo que se refiere a nuestros congresos -tanto estatales como el federal- pasamos buena parte del tiempo observando sus efectos -lo que el congreso hace- pero muy poco para entender porque es como es -las causas-, de tal suerte que la función ciudadana sobre el congreso se centra en ser un mejoralito de contención ante la andanada de efectos que genera -casi todas bastante ajenos al sentir ciudadano-.

Preguntas que pueden darnos luz ¿Por qué los diputados son como son?, ¿Cómo llegaron hasta esa posición?, ¿Qué lógica los mueve?, ¿Qué piensan sobre la democracia, la decencia o la verdad?, ¿cuál es su trayectoria de vida?, ¿que saben de ética?, ¿cuál es su vocación?

 Los congresos no son entes abstractos, están formados por personas. Las respuestas que obtengamos nos permitirían construir una ruta de recuperación que corrija lo que el congreso es, para no estar todo el tiempo padeciendo lo que el congreso hace.

Muchas cosas se pueden descubrir en este proceso; de entrada, pienso que buena parte de la forma en que los congresos se constituyen deriva de lo que los partidos proponen y eso nos lleva también a la necesidad de analizar la crisis de los partidos políticos y su deterioro institucional. Pero esa es otra película.

Los congresos necesitan ser vigilados por los ciudadanos en lo que son en esencia como primer paso para su mejora, cuestiones que tienen que ver con la calidad de sus procesos internos, de su vida institucional, su transparencia, su rendición de cuentas, la formación de sus diputados, su perfil ético, su vocación democrática, su apertura al diálogo, su porosidad intelectual, su apertura a lo distinto, su búsqueda de la verdad, su compromiso con el bien común.

Atendidos estos valores y actitudes es más fácil construir mejores leyes y políticas públicas. Para la sociedad civil sería más provechoso trabajar en esto que pasar el día combatiendo las ocurrencias que muchas veces son el fruto de la actual configuración patrimonialista del congreso, que está orientada a los intereses facciosos y la componenda como su razón de ser o a las calenturas ideológicas de sus liderazgos.

La vigilancia de lo que el congreso es y lo que debiera ser creo que es un trabajo urgente de las agendas ciudadanas, pues incide directamente sobre el quehacer legislativo.