En defensa de la Democracia

Escrito en OPINIÓN el

Este domingo, en las 32 entidades de la República Mexicana cientos de miles de mexicanas y mexicanos participamos en marchas en defensa del Instituto Nacional Electoral, en defensa de la democracia, que pretende ser minada con una reforma a la legislación electoral impulsada por el presidente de la república Andrés Manuel López Obrador.

Con la modificación planteada se corre el riesgo de no contar con un árbitro confiable, que garantice limpieza y transparencia en las elecciones, con lo cual se estaría quitando a las ciudadanas y a los ciudadanos su derecho a decidir libremente quiénes serán sus autoridades.

En 1990, entraron en vigor reformas a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia electoral que dieron paso a la creación del Instituto Federal Electoral, ahora Instituto Nacional Electoral, con el fin de contar con una institución imparcial que, dé certeza, transparencia y legalidad a las elecciones, pues hasta antes de esa fecha los comicios eran organizados, vigilados y calificados por actores del gobierno, del sistema político de un partido hegemónico.

Estas transcendentales reformas fueron consecuencia a la inconformidad de la ciudadanía al resultado oficial de las elecciones presidenciales de 1988, que fueron organizadas hasta ese año por la Comisión Federal Electoral, presidida por el Secretario de Gobernación en turno, Manuel Barlett Díaz, actual director de la Comisión Federal de Electricidad.

La reforma planteada por el presidente López Obrador, apoyado incondicionalmente por los legisladores de Morena y sus aliados, pone en riesgo la libertad democrática al desaparecer al INE, y alinear a sus intereses a un nuevo árbitro que ahora denominará Instituto Nacional de Elecciones y Consultas que pretende reducir el número de consejeros electorales y la forma de su designación.

Además, se pretende desparecer a los Institutos Estatales Electorales y Tribunales Estatales Electorales, para concentrar en el nuevo Instituto la organización de todas las elecciones como un organismo todo poderoso.

La propuesta del presidente de la república pretende acabar con un árbitro electoral autónomo como es el INE, que está conformado por ciudadanas y ciudadanos libres y se pretende regresar al sistema antidemocrático de un partido hegemónico.

El gobierno de la 4T ha acabado, atacado, pero sobre todo ha destruido programas sociales como el Seguro Popular, las Guarderías, apoyos para niñas y niños con cáncer y ahora con esa misma lógica destructiva va contra los órganos autónomos para desaparecerlos o controlarlos con su afán de retornar al régimen del partido único.

Este domingo en Nuevo León y en el País nos manifestamos para defender, la pluralidad, para defender un organismo ciudadano y autónomo como es el Instituto Nacional Electoral, porque estamos en pie de lucha en defensa de la democracia.