Un sistema de cuidados como herramienta para la Movilidad Social

Escrito en OPINIÓN el

Los cuidados son una actividad fundamental para el funcionamiento de nuestra sociedad y su economía. De acuerdo al Consejo Nacional de Población (CONAPO) en México 42 millones de personas requieren de algún tipo de cuidado, 33 millones siendo menores de 15 años y 9 millones de adultos mayores. 

Estos cuidados implican una alta demanda de tiempo, recursos y energía, generando un alto costo asumido por las personas cuidadoras, que en su mayoría son mujeres. 

De acuerdo a datos del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), las mujeres sostienen el 75 por ciento del tiempo de cuidado  y en promedio,  dedican 43 horas semanales a tareas del hogar y cuidados, 2.3 veces más que los hombres. (México Cómo Vamos 2021)

Esta disparidad en los cuidados es uno de los muchos factores que suman a la desigualdad de género en nuestro país. Son además, siendo una de las muchas barreras que enfrentan las mujeres para acceder al desarrollo económico y la movilidad social.  

Esto puede cambiar, instaurando políticas públicas diseñadas para ajustar la balanza, reconociendo y profesionalizando las labores de cuidados. 

Más específicamente, creando Encaminadas a la creación de un sistema de cuidados que contemplen, de forma integral. 

Medidas como la creación y mantenimiento de las estancias infantiles, que han demostrado ser que son clave para impulsar la movilidad social. 

La evidencia es clara en México: En nuestro país en entornos donde las mujeres cuentan con servicios de cuidado infantil, un 63% logra superar su condición socioeconómica, mientras que donde no tienen entornos donde no se cuenta con este servicio, solamente un 32% lo logra. (La CEEY Encuesta ESRU de Movilidad Social en México, 2017).

Las estancias infantiles son solo unas de las muchas políticas que aportan al sistema de cuidados, pero por si solas no constituyen al sistema de cuidados. Se deben de considerar también los cuidados de personas mayores y personas con discapacidad. 

Los servicios desde el estado deben de ser flexibles e incluyentes considerando a todas las personas cuidadoras y personas que reciben estos cuidados. Su diseño requiere un entramado normativo que reconozca y  su diseño debe ser desde la perspectiva de que los cuidados son responsabilidad de todas y todos.  

Por ello, desde el Consejo Nuevo León, en alianza con el Centro de Estudios Espinosa Iglesias y la Agencia Francesa de Desarrollo, firmamos un acuerdo con la Secretaría de Igualdad e Inclusión del Gobierno estatal. 

 El cual permitirá garantizar desde el gobierno la atención y cuidados de los grupos prioritarios, impulsando la autonomía y desarrollo  de las personas cuidadoras.