Doble vacuna

Daniela Mendoza
24 de Diciembre 2020
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Daniela Mendoza

La vacuna contra el SARS- COV 2 ha llegado a México y con ello un panorama polarizado; hay quienes lo ven como el inicio del fin de la pandemia de covid.-19, y quienes señalan que no se pondrían la vacuna porque no confían en su efectividad y temen efectos secundarios.

Peor aun, hay teorías conspiratorias que habla de mutaciones, que un modo de implantes de chip y otras historias que tienen un solo origen: la desinformación. Nos encontramos en un entorno saturado, por todos lados recibimos noticias, de los medios tradicionales, las redes sociales, además de los audios y cadenas de WhatsApp y es muy difícil saber que de todo lo que recibimos es cierto y qué no.

En 2015, Brooke Donald, de la Universidad de Stanford realizó un estudio que demuestra que la mayoría de los estudiantes de preparatoria y profesional no pueden diferenciar lo que es falso de lo verdadero de lee en internet. Según su estudio publicado por la revista Science, y realizada por investigadores del MIT, con datos de Twitter, las informaciones falsas se difunden “significativamente más lejos, más rápido, más profunda y ampliamente” que las verdaderas.

De media, las informaciones falsas reciben un 70% más retuits que las veraces, es decir; los investigadores han descubierto que las mentiras, además, triunfan porque suelen provocar respuestas de temor, indignación y sorpresa.

La desinformación no tiene un solo origen, puede darse por errores humanos en la cadena informativa de un medio de comunicación o puede haber no uno sino muchos grupos interesados en propagarla.

Desde Verificado, hemos analizado las razones por las que circulan información falsa y en coincidencia con otros fact checkers de América Latina hemos encontrado que tiene varios objetivos como: desacreditar, distorsionar, distraer y deslegitimar.

A veces la desinformación viene de los personajes públicos, las autoridades que haciendo uso del poder que se les ha conferido dicen cosas que no son del todo ciertas. También hay líderes de opinión en todos lados que, aprovechando su posición y fama, manipulan o desinforman.

La información es poder, ayudar a la ciudadanía a tomar decisiones y cuando esto que circula no es cierto, es cómo tratar de conducir los ojos vendados; sabemos cómo hacerlo, que pedales hay que mover y como cambiar la velocidad, pero no tenemos claro el camino.

Con la vacuna en tierras mexicanas y en espera de que “nos toque”, podemos tomar medidas preventivas; cuidémonos contra la desinformación, estemos atentos a los resultados, y con ello coadyuvemos a que realmente esto sea le principio del fin.

 

Nota: La opinión de los columnistas es responsabilidad exclusiva de los mismos.

 

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