No son las bardas

Daniela Mendoza
15 de Abril 2021
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Daniela Mendoza

La eliminación del mural que visibilizaba a las víctimas de feminicidio en Monterrey, y que fue borrado por la campaña del candidato priista a la alcaldía, Francisco Cienfuegos, es una muestra clara de que dentro de ese equipo de trabajo existe una nula sensibilización sobre el tema de violencia hacia las mujeres, y representa una llamada de atención para todo el electorado femenino.

Sin importar que el candidato no lo hubiera solicitado él mismo, o que hubiera tenido autorización del dueño, la falta de sentido común evidencia que el tema no está en su radar, pero eso no es una novedad.

Como coordinador de la segunda mayoría en el Congreso, el aspirante priista no accionó para lograr reformas encaminadas a la reparación histórica de la desigualdad hacia las mujeres; si bien se cuidó de no declarar en estos temas, el grupo legislativo que dirigía no aprobó o se abstuvo de cuestiones como la paridad en todos los niveles de gobierno.

Cuando tuvieron oportunidad de aprobar candidaturas para las magistraturas del Poder Judicial o los espacios en las organismos descentralizados tampoco votaron por las mujeres.

Sancionaron la iniciativa que reformó la Constitución para incluir la vida desde la concepción hasta la muerte natural, dejando a las mujeres de Nuevo León sin la libertad de elegir sobre sus cuerpos.

El candidato y el partido que representa es consecuente, nunca ha tenido la igualdad como una de sus banderas y por tanto la eliminación del mural no es más que una consecuencia incluso lógica y esperable.

El golpe mediático y social a su campaña se dio como resultado natural, y aunque salió a exigir a sus contrincantes que no “sacaran raja política del asunto”, evidentemente no lo iban a dejar pasar.

Luis Donaldo Colosio, candidato de Movimiento Ciudadano salió “en defensa de la situación” y “ofreció sus bardas” para que colectivos de mujeres que trabajan contra la violencia de género y los feminicidios puedan utilizarlas ¡caramba que generosidad!

Resulta hasta ridículo que ofrezca bardas, que además ni le pertenecen en lugar de insistir en el tema de la violencia de género, de apuntar un proyecto amplio, concreto para prevenir la violencia hacia las mujeres. No entienden, que no entienden. Para ponérselo más clarito. Las bardas no importan, importan las mujeres. De nada.

 

Nota: La opinión de los columnistas es responsabilidad exclusiva de los mismos

 

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