Un gobernador atrapado en su discurso

Daniela Mendoza
10 de Junio 2021
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Daniela Mendoza

El mismo discurso que le llevó a la victoria en las urnas es el que puede dificultar su camino los próximos seis años. Samuel García tuvo dos líneas discursivas específicas: sacar a la “vieja política” y la justicia fiscal para el estado de Nuevo León.

Ambas líneas de choque, de confrontación, que evidentemente le dieron un resultado positivo entre la ciudadanía, por los tres meses que duró la campaña, pero que le traerán evidentes dificultades durante los próximos tres años con un Poder Legislativo en el que la mayoría simple la tendrán la suma de la representación del PRI y el PAN (los malos del cuento).

En cuanto al pacto fiscal, el Senador con licencia no dudó en criticar el manejo actual en la repartición de recursos públicos, sus ejemplos y analogías, muy clasistas, le ganaron mucha popularidad en redes sociales y bastantes columnas a nivel nacional, no muy halagüeñas, pero bajo la consigna de que cualquier publicidad es buena.

Logró notoriedad, será cuestión de ver qué tan positiva será a la hora de que se realice el Presupuesto Federal 2022. Además, aprovechando los reflectores logrados y la popularidad de su movimiento, el virtual gobernador de Nuevo León, no se cuida de revisar sus palabras al hablar; ni siquiera de que los datos que dice, sean verdaderos.

La misma noche de la elección afirmó que había votado un 60% del electorado, más que en los comicios anteriores, y también dijo que era la tercer elección que ganaba. Esto durante una entrevista en el noticiero nocturno con más audiencia de la ciudad de Monterrey.

Según Verificado, con información del INE, la participación ciudadana oscila entre el 51.7 y el 52.5% en esta elección, y en la pasada, que le dio el triunfo al “Bronco”, fue del 58%. Además, si bien es el tercer cargo público que consigue García, no es el el tercero que gana, pues fue diputado local por la vía de la representación proporcional y no por mayoría.

De las 36 frases verificables que este equipo de fact checking realizó sobre diversas declaraciones del gobernador electo durante campaña, 12 son verdaderas, 12 son falsas y 12 son engañosas.

El discurso del candidato no puede ser el mismo que el del gobernador; en primera instancia debe ser verdadero, y en segundo lugar, si quiere lograr algo de lo que prometió, habrá de cambiar la táctica, porque la novedad del personaje se acaba rápido, y si no, que le pregunte al Bronco.

 

Nota: La opinión de los columnistas es responsabilidad exclusiva de los mismos.

 

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