Conociendo los delitos electorales: la compra de votos

Gilberto de Hoyos
22 de Febrero 2021
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Gilberto de Hoyos

De conformidad con la Ley Electoral para el Estado de Nuevo León, el voto tiene las siguientes características: es universal, ya que tienen derecho a él todos los ciudadanos que satisfagan los requisitos establecidos en la Ley, sin distinción de raza, religión, ideología, sexo, condición social o instrucción académica.

Es libre, porque el elector no debe estar sujeto a tipo alguno de presión o coacción en su emisión; es secreto, pues se garantiza que no se conocerá públicamente la preferencia o voluntad de cada ciudadano; es directo, en cuanto el ciudadano elige por sí mismo a sus representantes; es personal, pues el elector debe ocurrir personalmente a su emisión; y es intransferible, ya que el partido político, coalición o candidato no puede ceder o transferir a otra persona o partido los votos que hubiere obtenido.

Específicamente, en lo relativo al voto libre, encontramos una conducta que lesiona esta cualidad, la denominada compra de votos. En términos de la Ley General en Materia de Delitos Electorales, comete este ilícito quien solicite votos por paga, promesa de dinero u otra contraprestación, durante la campaña electoral, el día de la jornada electoral o en los tres días previos a la misma.

Este delito lo puede cometer cualquier persona y se sanciona con seis meses a tres años de prisión y con 50 a 100 días multa. Además, en caso de que esta conducta se realice por un integrante de un organismo de seguridad pública, la pena se aumentará hasta un tercio.

Cabe precisar, que para la configuración de la compra de votos basta con realizar la solicitud, sin que sea necesario que se compruebe si la persona realmente votó por una determinada opción política, tal como lo sostuvo nuestra Suprema Corte de Justicia de la Nación, al señalar que los delitos electorales deben considerarse de simple actividad y no de resultado, puesto que en éstos el tipo penal se agota en el movimiento corporal o en la omisión del agente, no siendo necesario para su integración la producción de un resultado externo.

En tal virtud, invitamos a la ciudadanía a utilizar las distintas herramientas que tenemos, con la finalidad de que presenten su denuncia por éste y otros delitos electorales.

Recuerda que el sufragio activo constituye un derecho y una obligación personal e intransferible de los ciudadanos, expresado en elecciones auténticas, transparentes y periódicas, así que: “por respeto a tu derecho, no vendas tu voto”.

 

Nota: La opinión de los columnistas es responsabilidad exclusiva de los mismos

 

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