Campañas anticipadas

Javier N. Pro
16 de Diciembre 2020
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Javier N. Pro

La ley es muy clara en cuanto al establecimiento de un periodo único de noventa días –en el caso de elecciones a gobernador– para que los candidatos a cargos de elección popular puedan hacer sus campañas electorales rumbo a los comicios, y así poder buscar la preferencia de los ciudadanos, pero a la vez es por todos conocido que los políticos se adelantan a los tiempos oficiales desde mucho antes de cuando debiesen, y en la mayoría de los casos lo hacen incluso sin quebrar la ley.

Nuestros legisladores, tanto federales como locales, ya sea por mera ignorancia o con toda la intencionalidad de por medio, han regulado de manera laxa, deficiente e incompetente esta temática al grado de permitir dispendios y la realización de campañas electorales anticipadas al por mayor, y a la vista y conocimiento de todos nosotros, los electores.

Desde el pago a casas encuestadores, muchas de dudosa procedencia, para posicionarse como candidatos exhibiendo los resultados de las mismas, hasta pagar millones en publicidad personalizada para promocionarse disfrazando todo como “informe de labores” e inclusive el dispendio de cuantiosas sumas de dinero a revistas políticas a modo para que tapicen anuncios panorámicos por las avenidas principales con la cara del aspirante, son solo algunos de los métodos que nuestros políticos utilizan para extender sus campañas electorales.

Ahora que Facebook tiene algo de transparencia en lo que gastan los políticos en la temática, podemos observar que Samuel García, precandidato a gobernador, ha gastado más de 2.3 millones de pesos en publicidad en tan solo cuatro meses, desde agosto hasta el 7 de diciembre, mucho antes de que iniciaran las precampañas. Y esto sin incluir toda la publicidad que él y otros políticos hacen a través de otras páginas que no están a su nombre y son casi imposibles de vincular.

No solo es absurdo que la ley sea inservible para identificar actos anticipados de campaña, sino que además tenemos en Nuevo León, hasta el momento, tres “precandidatos únicos”, que básicamente serán los candidatos a la gubernatura, pero que de todas formas pueden publicitarse con el pretexto de la precampaña, siempre y  cuando sea “publicidad dirigida a militantes de X partido político”, aunque realmente sea dirigida a todos los electores.

Si ya son precandidatos únicos, y por tanto tienen la candidatura garantizada sin necesidad de contienda interna, la justificación de una precampaña desaparece.

Y lo peor: todo con dinero del ciudadano…

 

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