Economía mexicana estancada

Mauro Guerra
21 de Diciembre 2020
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Mauro Guerra

La actividad económica en México no solamente cayó y se detuvo por el coronavirus, sino que las políticas de izquierda del gobierno federal han impedido que se recupere. México está estancado, con políticas ancladas en el pasado. Sin crecimiento económico no hay empleos, no hay tranquilidad familiar y se merma la felicidad de las familias mexicanas.

En los últimos indicadores oficiales, el consumo cayó un 12% y la inversión un preocupante 20%. Aunque las exportaciones se han recuperado, la actividad industrial interna en nuestro país es muy débil. Insuficiente para dar empleo y sustento a la mayoría de los mexicanos.

Mientras el gobierno federal siga viendo a los empresarios como enemigos, y se impongan medidas en su contra, la economía seguirá sufriendo y los más perjudicados son, paradójicamente, los más pobres. Sectores productivos nacionales como la ropa y el calzado, donde el Bajío juega un papel fundamental, tienen una caída anual que ronda el 30%.

El sector de la construcción sigue en la lona, y el gobierno se empeña en que así siga.

El dato más reciente es el de octubre, con una caía de 10% respecto al mismo mes del año pasado.

De hecho, este no es un tema exclusivo de la pandemia, sino estructural del gobierno federal, puesto que entre 2018 y 2019 (sin pandemia), la industria de la construcción ya había caído un 11%. Es decir, lleva acumulado en 21% en los últimos dos años (lo que va del gobierno actual). Las nuevas políticas económicas del gobierno federal han sido un desastre.

Empezando por ahuyentar inversionistas tanto extranjeros como nacionales, que prefieren invertir productivamente y generar empleo en otros países.

El caso de Tesla es uno para alarmarse. Esta empresa líder en energías limpias y en la industria automotriz canceló sus planes de abrir una planta en México debido a las políticas del gobierno federal.

La industria de la construcción en México representa casi dos terceras partes de la inversión total en el país. El consumo en otros países ya se ha recuperado, la demanda en Estados Unidos, por ejemplo, es alta.

Sin embargo, en México aún estamos en números negativos en este año respecto a asegurados en el IMSS. Las estadísticas de ventas según cifras de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales aún son números rojos respecto al mismo periodo del año pasado. En resumen, la inversión se encuentra en mínimos históricos.

Los inversionistas no quieren invertir en México porque ven el riesgo de un gobierno autoritario, populista e irresponsable que puede dañar sus inversiones.

Esto trae como consecuencia que las oportunidades de empleo sean cada día más precarias. Finalmente, esto afecta a las personas más vulnerables, lo que a su vez evita que crezca el consumo.

El bajo consumo afecta a las inversiones y se crea un círculo vicioso en el que el gobierno federal nos metió y no nos podrá sacar si no cambia sus políticas económicas.

 

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