Un Pacto justo para Nuevo León

Mauro Guerra
09 de Noviembre 2020
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Mauro Guerra

El reciente reclamo de los Estados de la Alianza Federalista contra López Obrador por el injusto trato fiscal que se les da tiene mucha razón. Particularmente Nuevo León ha sido golpeado año tras año por una desigual repartición del presupuesto federal. Del total que se recauda de impuestos en nuestro Estado, solamente se aplican aquí el 29%. El otro 71% se aplica en otras entidades del país. ¿En qué mundo eso parece remotamente justo? Y de la misma manera que Nuevo León, otros Estados se ven perjudicados por la desigualdad de trato fiscal.

No es casualidad que en los Estados donde Morena tiene una fuerte influencia política (Estados del sur del país) son los que reciben más recursos a costa de los estados donde Morena no tiene aceptación (Estados del norte del país). Pero este tema se viene arrastrando y no solamente impacta en lo fiscal en lo particular, sino en lo económico en lo general. Desde que México se abrió al mundo para competir e intercambiar bienes y servicios, la película ha sido diferente. El país tiene una zona de franco desarrollo y otras zonas estancadas.

Aprovechando esta apertura y liberalización económica, los Estados del norte entraron en una dinámica de atracción de inversión extranjera, productividad y crecimiento. Esto los ha ido separando cada vez en las distintas métricas económicas de los Estados del sur. Desde finales de la década de los ochentas, después de la inclusión de México en el GATT (posteriormente transformado en Organización Mundial del Comercio) y potenciado desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (posteriormente transformado en T-MEC), las diferencias son cada vez mayores.

Y no se trata de darle un trato más justo a Nuevo León para darle un trato menos justo a los Estados del sur. Mas bien se trata de darle un trato más justo a todos. Porque lo que el gobierno federal debería estar pensando es cómo detonar las potencialidades económicas del sur del país, en lugar de pensar en cómo extraer dinero del norte para transferirlo al sur. El enfoque es diferente porque le permitirá a los estados del sur ser autosustentables en el mediano y largo plazo. Y eso es lo que todos queremos, que le vaya bien a México.

El éxito de los Estados del norte reside en su enfoque económico. Un enfoque abierto y competitivo. Las políticas que impulsa el PAN son precisamente las que han demostrado los mejores resultados a lo largo de nuestra historia. Las políticas que impulsa Morena, implantadas en Estados mayoritariamente del sur del país no les han permitido crecer económicamente como deberían. El paternalismo y asistencialismo nunca han sido un mecanismo para salir de la pobreza, sino un mecanismo de los populistas para mantener clientelas electorales leales.

La cuarta transformación que plantea AMLO es un regreso al pasado. Un enfoque que no ha sido exitoso ni en México, ni en Latinoamérica, ni en ningún lugar del mundo. Por ello, el PAN pone a disposición del electorado una opción de cambio. Una mirada al futuro y a la modernidad. Empecemos por darle un trato justo a Nuevo León.

 

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