Reconoce AMLO golpe de estado a Evo Morales

Redacción ABC / EFE
01 de Diciembre 2019, 17:31 horas.
Reconoce AMLO golpe de estado a Evo Morales

Foto: Redes Sociales

Durante su discurso, donde celebró el primer año al frente del Gobierno de México, López Obrador reconoció el golpe de estado a Evo Morales

México.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador, respaldó este domingo al expresidente de Bolivia, Evo Morales, asilado en México, de quien dijo "fue víctima de un golpe de Estado" y lo calificó como "nuestro hermano".

"Con apego a nuestra ejemplar tradición de ofrecer refugio a perseguidos políticos del mundo, decidimos otorgar asilo humanitario y político al presidente de Bolivia, Evo Morales y a su vicepresidente, Álvaro García Linera", dijo López Obrador durante su discurso donde celebró su primer año al frente del Gobierno de México.

"Evo no solo es nuestro hermano que representa con dignidad al pueblo mayoritariamente indígena de Bolivia. Evo fue víctima de un golpe de Estado y desde México para el mundo, sostenemos: democracia sí, militarismo no", declaró el mandatario mexicano.

En su informe en el Zócalo capitalino, López Obrador recordó que el gobierno de México ofrece "cooperación, amistad y respeto" a todas las naciones del mundo y particularmente a los países hermanos de América Latina y el Caribe.

El sábado Morales, en México desde el 12 de noviembre, expresó su apoyo a la propuesta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de crear un grupo que investigue las muertes de ciudadanos que han ocurrido luego de la crisis política y social que se vive en su país.

"Apoyamos propuesta de la CIDH para conformar un grupo externo que investigue las masacres del gobierno de facto", escribió Morales en un mensaje en Twitter.

Morales añadió que el apoyo "urge" porque en Bolivia "no hay Estado de derecho que brinde garantías para organizaciones de nacionales, que son asediadas por grupos de choque fascistas".

Hace unos días Morales denunció la cifra de 27 muertos tras casi un mes de manifestaciones en Bolivia, donde dejó el poder, según dijo, para evitar un derramamiento de sangre.