Sobrevivió al cáncer de mama a los 22 años

Nicole Fernandez
18 de Octubre 2020, 12:01 horas.
Sobrevivió al cáncer de mama a los 22 años

Foto: Instagram

Comparte en iconoiconoicono

En el mes del cáncer de mama, y el Día Internacional del Cáncer de Mama, la historia de Lindsey Finkelstein resuena con fuerza como un llamado para otros.

Una sobreviviente de cáncer de mama se está encargando de recordarle a la juventud que nunca es muy temprano para revisarse en honor al mes del cáncer de mama.

Hoy, Lindsey Finkelstein de 26 años es creadora de contenido y dueña de un pequeño negocio en Montreal. Pero en 2016, su vida era completamente diferente.

En octubre del 2016, con 22 años cumplidos, fue diagnosticada con carcinoma ducal, la forma más temprana de cáncer de mama. 

Meses antes de conocer el resultado que le cambiaría la vida, comenzó a experimentar dolor en su seno derecho y sintió un poco de un bulto. Eso fue en enero. 

"Realmente no pensé al respecto", dice la joven. "Lo toqué una vez, a lo mejor dos veces, y después me olvidé de eso."

Unos meses después, a finales de agosto, Finkelstein estaba entrando a su cuarto año de universidad cuando empezó a notar manchas de sangre entre sus sábanas. Ella creía que provenían de su nariz. Semanas después, descubrió que la sangre salía de sus pezones, uno de los síntomas más comunes del cáncer de mama.

Inmediatamente buscó atención médica y entre dos semanas de pruebas, se le entregó el diagnóstico

Su tratamiento empezó con una doble mastectomía, procedimiento en el que ambos senos serían removidos, para después tomar 16 rondas de quimioterapia. Peleó contra el cáncer teniendo a su madre con ella, quien acababa de recibir la noticia de su propio cáncer de mama. Esta sería la segunda vez con cáncer en el caso de su madre. La primera se dio en 2010.

"Fue terrible, en verdad, en verdad terrible", recuerda Finkelstein, que hoy se encuentra en su cuarto año de remisión. "Terminé la quimioterapia en el primer día del verano, sentí que una puerta se cerraba y otra se estaba abriendo."

Inicialmente, Finkelstein se sentía arrepentida de haber decidido removerse sus dos senos, en vez de realizar una simple tumorectomía, cirugía que consta de solamente remover el tumor y tejido alrededor para preservar la mayor parte del seno. Sin embargo, una biopsia después, reveló que el procedimiento fue el tratamiento adecuado para ella.

"Estaba tan triste por haber tomado una decisión tan drástica y la mañana siguiente, recibí una llamada diciéndome que encontraron otros siete tumores en el tejido del seno removido y todos resultaron ser cancerígenos. Eso demuestra que a veces tienes que hacerle caso a tu intuición."

A los 20 años de edad, la probabilidad de desarrollar cáncer de seno invasivo, 10 años después, es de solo .06%, o una en 1,732. Para los 30, esas probabilidades incrementan a un .44%, o una en 228.

"Recuerdo que a mi doctor le tomo un poco de tiempo decirme la noticia", recordó. "Simplemente no puedo creerlo. Eres tan joven. Nunca me lo hubiera esperado", le dijo el doctor a Finkelstein. 

Aunque las probabilidades de que mujeres en sus 20 años reciban un diagnóstico como el de la de esta historia son muy bajas, nunca es muy temprano para conocer las señales de advertencia del cáncer de mama, especialmente considerando que uno de los factores más importantes para un tratamiento exitoso es la detección temprana.

Cuando el cáncer de mama es detectado en una etapa temprana, y no hay señal de que se haya esparcido fuera del seno, la tasa de supervivencia es de 99%. Si se pasa más tiempo con la enfermedad sin detectarla, y especialmente si hace metástasis o se esparce por otras áreas del cuerpo, la tasa disminuirá.

Los principales síntomas de cáncer de mama, que personas de todas las edades deben tener en la mente, incluyen: hinchazón de todo el seno o una parte, irritación en la piel, dolor de seno, dolor de pezón, rojez, descarga del pezón, bultos, entre otros.

Si se experimentan cualquiera de esos síntomas, hay que contactar al médico lo más pronto posible.

Finkelstein dice que no hizo un gran alboroto del bulto que sintió la primera vez porque no sabía que buscar. "Tenía 21 en ese momento, y nunca me había auto examinado. Ni siquiera sabía que era eso, nunca había escuchado el término antes."

El cáncer de Lindsey Finkelstein fue detectado justo a tiempo, clasificado en la etapa cero, grado tres; lo que indica que estaba creciendo rápido pero no se había esparcido fuera del seno. Si hubiera puesto en pausa el buscar tratamiento, las cosas pudieron haber resultado muy diferentes. 

Te puede interesar